Aunque sea el título de una canción de lo Beatles (que después se convirtió en película con todo y soundtrack) es una breve descripción del día de ayer, noche del concierto de Aerosmith.
El día comenzó muuuy temprano, a las 8 de la mañana, con mi regreso al mundo del deporte en equipo. Después de casi un año de no jugar futbol de forma recurrente regresé el domingo a las canchas con el equipo de mi chamba Celtic Diblo a la lida del Sindicato de Grupo Modelo. Históricamente he jugando 2 posiciones de forma continua (a saber, defensa central y portero) y en algunas ocasiones otras posiciones (medio de contención, lateral derecho y hasta delantero centro, cuando fui el más alto y fuerte del equipo) por lo que a pregunta expresa ¿de qué juegas? la respuesta fue: Defensa Central o Portero.
La decisión fue que empezara de central y al medio tiempo cambiara con el que estaba parando. Para mi sorpresa al tercer sprint ya no daban más mis piernas y uno de los goles que nos anotaron tengo que decir que fue 100% mi culpa al no poder despejar. Al terminar el primer tiempo ibamos ganando 5-2 pero ya me dolía muchísimo la parte posterior del muslo. Hicimos el cambio esperado y ya estuvo mejor. (Si me calificara creo que en el 1er tiempo me pondría 4, siendo por mucho el peor del equipo y en el 2o, ya de portero, me pondría un 7) Como el portero titular acaba de salir de la compañía parece que mi lugar está definido… seré el portero del equipo.
Regresé a la casa como a las 11 preparado mentalmente para el concierto de Aerosmith, la verdad había levantado en mí muchas expectativas el concierto, ya que crecí oyendo a Tyler, Perrry y demás miembros de la banda. Además recordar el video donde Alicia Silverstone y Liv Tyler salían de colegialas… mmm ¡que buenos recuerdos! Con el cuerpo hecho trizas llegamos a comer a casa de Adán, punto de reunión de los que asistiríamos al concierto y dada la hora planteada para el inicio del concierto y el hecho que las reseñas de Monterrey decían que el concierto duró hora y media, sin grupo abridor y que inició en punto, la desición que pareció más correcta era irnos en Metro-Metrobus. Así nos embarcamos los 7 (Jime, Diego, Adán, Toño, Iván, Caro y yo) en el primer camión y luego en Chilpancingo cambiamos al metro… llegando al Foro Sol aproximadamente a las 6:40. Todo estaba listo, Universal Stereo, Mix FM estaban ahí para gusto de sus viejos fans, la seguridad un poco más exagerada de lo normal, gente que lleva playeras de otros conciertos (nunca lo he entendido… voy a ver a Aerosmith y me traigo mi playera de Judas Priest????), taquerías instaladas al interior del Foro, en fin toda la logística preparada… pero había algo que no se veia bien. El Foro estaba vacío
Alrededor de las 7:20, con el auditorio a un 25% de su capacidad comenzo una desagradable sorpresa… Sí teníamos grupo abridor y era ni más ni menos que La Cuca!!! La verdad es que nunca fui seguidor de este grupo, es más me molesta su actitud vulgar en la que si no dices chingao cada 3 palabras y no tiene una conotación sexual vulgar cada frase no eres rocker de corazón… Así tuvimos la desgracia de escuchar sus grandes éxitos como la pucha asesina, señorita cara de pizza, tu flor y demás ñeradas que cantan. El grupo abridor terminó con el son del dolor (única canción que vale la pena de su repertorio) aproximadamente a las 8:15 de la noche y comenzaba la espera… 45 minutos y un poco de lluvia después comenzaba el concierto con un hit tras otro… Love in an Elevator, Crazy, Jadded, Mama Kin, Crying, Sweet Emotion, Walk This Way, Dude (looks like a lady), Falling in love (is hard on the knewws), I don’t want to miss a thing y demás éxitos que se han forjado a lo large de 37 años juntos.
El punto es que a pesar de todos estos éxitos y poder ver a familias completas una vez iniciado el concierto (que no se llenó el Foro Sol, creo que quedó cerca del 75% de su ocupación, pues las gradas estaban completas pero la pista estaba a la mitad) el concierto nunca prendió… y no es que le falte energía al grupo. Tyler y Perry tienen la energía de unos jóvenes de 30 años y no se les nota las enfermedades que han tenido (una parte por excesos y otra por la edad) Tyler brinca, canta, eructa, hace chistes, se burla de sus cuates… son un grupo!!! y saben como hacer una representación!!! pero el sónido fue pésimo!!! malísimo, el peor sonido que he visto en años. Podías platicar sin alzar la voz en los momentos que así lo requería. Ejemplo Tyler menciona que tiene como 9 años que no vienen a México, desde 1994. Obvio me volteo con Diego y le comento que desde 94 hay pasado 13 años y no 9… que con ese tipo de sumas ya entiendo comos e sugestiona y sigue actuando como alguien 30% más jóven de lo que es…
La producción del concierto fue tan mala que en un momento las pantallas (único elemento de parafernalia que tenía el concierto) se apagaron y salían rayas verdes en la pantalla central. Pero eso no es un concierto, me dije a mi mismo, un concierto es la música que uno viene a ver. Aerosmith siguen dando todo en el escenario, Perry sacó su guitarra doble para deleite de todos, tocó parte del blues del último disco con la guitarra por atrás… todo aquello que estaba en sus manos. Pero ante un mal sonido no se puede hacer nada. LÁSTIMA!!! me dejó un muy mal sabor de boca.
Salimos del concierto un poco desairados, pero venía la peor parte… el regreso!!! Debido al retraso en el inicio del concierto y esa “seguridad incrementada” por parte de la policía del DF, que tuvieron a bien enviarnos hasta Añil y dar una vuelta gigante que nos hizo perder más de 20 minutos de camino… 20 minutos en los que se fue el último de los trenes del metro!!!! ¿qué hacer? comenzamos a caminar sobre Viaducto hacia Troncoso en busca de un taxi (en realidad eran necesarios 2, ya que veníamos 7 y le había dicho a Erika que nos regresabamos en metro, porque veníamos los 7 juntos, pero que llegando por los coches nos ibamos a echar unos tacos… pobre iluso!!!) Logramos conseguir un taxi en una de las zonas más feas de México (corazón de Iztapalapa, de noche, con dinero en las bolsas) por lo que los primero 4 integrantes del grupo (Adán, Toño, Caro e Iván) se fueron a casa de Adán. El acuerdo era que seguíamos avanzando por Viaducto buscando taxi y les avisábamos dónde ibamos. Pero que ellos tomaran uno de los coches y vieneran por nosotros (Jime, Diego y yo). Decir que teníamos los huevos en la garganta es poco, corrimos como alma que lleva el diablo una vez que vimos que se arrancaron tras de nosotros unos tipos que no nos dieron confianza y llegamos casi hasta el Holiday Inn Dali, justo a la mitad entre Tronco y Congreso de la Unión. La pregunta fue obvia: ¿qué demonios hacemos aquí solos? Después de pasar frente a los últimos graffittis de calavera y unas señales de pandillas locales decidimos ir a la puerta de un hotel que está en la zona (hotel de dudosa procedencia, pero bien iluminado y con una recepción a donde correr en caso de emergencia) a esperar a Adán. Puedo decir que han sido los 20 minutos más largos de mi vida… la anguastia de estar ahí a media noche es horrible.
Finalmente Adán pasó por nosotros, no pasó nada, sólo teníamos los nervios de punta y estábamos cansados. Llegamos al depa y directo a dormir… hoy es un nuevo día y no pinta tan duro!
Por otra parte a Erika y Cóndor resulta que si les fue muy bien y que todos los problemas de sonido que tuvimos en gradas abajo no los tuvieron