…pero también terminé en la carpa de la Cruz Roja, jajaja.
Después de 4 meses de entrenamiento para este evento, llegó por fin el día. La verdad es que yo hablo feliz de este período porque aunque correr no es mi actividad deportiva favorita, le he echado muchas ganas y aún así fue poco tiempo, ya que nunca llegué a correr los 21 km completos hasta hoy. Puedo decir que es una experiencia muy retadora, se disfruta muchísimo, pero jamás había estado tan cansada en mi vida, qué horror!!!
El objetivo que me había propuesto era terminarla en 2 hrs 15 min y tardé 15 min más, pero 2 hrs 30 min siendo la primera vez tampoco estuvo mal. Cuando iba por los 2 últimos km, sabiendo que ya no había cumplido el objetivo, me puse a pensar que simplemente terminar era todo un logro, si considero que la mayoría de la gente que conozco ni siquiera ha empezado una carrera de 21 km.
Crucé la meta al máximo que di, pero en los siguientes minutos de recuperación comencé a ver lucecitas, no sentía las manos y lo que sentía de más era la naúsea. Juiciosa y sin pensarlo mucho, me dirigí a la gente de la Cruz Roja que amablemente me asustó diciendo que estaba a punto de desmayarme. Creo que esas cosas es mejor que no té las avisen. Yo nunca he estado inconsciente y me da pánico. Así con el susto, en unos 10 min retornó la adrenalina y con ella la energía a mi cuerpo.
En condiciones más normales no me habría pasado esto, pero a continuación les doy la lista de factores adversos que influyeron bastante:
-Bogotá es un ciudad fría, aunque cambia de estado del tiempo unas 5 veces al día entre nublado, resolana, sol, lluviesita, tormenta y todo esto combinado por unos minutos (se puede, se los juro), la gente dice que no hay estaciones en el año porque uno vive las 4 todos los días. El que vea CNN en Español, verá que Bogotá siempre dice estar en 17 ó 18 °C y nublado (supongo que dejando eso permanente, no se equivocan). Bueno, pues hoy, JUSTO HOY, hubo sol brillante toooda la mañana y con este antecedente, entenderán el siguiente punto.
- Colombia es un país madrugador por convicción. Como amanece tan temprano todo el año, la gente empieza a trabajar a las 7:00 am en muchas oficinas. Los que entrenan salen a correr onda 4:30 am por ende. Sin embargo, no sé en qué cabeza cabe que éste, un evento deportivo lleno de esa gente mega madrugadora, tiene que arrancar a las 10:00 am! Cualquier día de clima normal en Bogotá hubiera sido X, pero hoy significó el momento en que el sol empieza a pegar y mientras avanzábamos, obvio aumentaba su intensidad hasta llegar al cenit y de regreso.
- Cuando uno hace ejercicio y más bajo el picante rayo del sol que describí, da sed. Sabiendo esto, en las carreras suele haber múltiples puntos de hidratación, pero resulta que unos 3 min antes de que su lenta narradora cruzara los mismos, ya empezaba a escuchar los gritos con tono de enojo pronunciando la palabra “Agua!!!”. El patrocinador del agua no calculó bien y simplemente no alcanzaba para la mitad de los corredores. Por supuesto, no tuve acceso a este invaluable recurso en toda la carrera. A diferencia, Pepsico fue un poco menos marro y puso Gatorade suficiente. No me quejaré porque realmente les debo una grande, pero sólo les cuento que más de unos tragos de esta agridulce bebida isotónica me provocan instantáneo un poco de gastritis y mucho dolor de caballo. Imaginarán que cojeaba a tramos.
Para colomo, la semana pasada estuve en México, regresé ayer y la verdad no me dio mucho tiempo de entrenar en general. Además, Bogotá está a una altura un poco mayor que el DF. La chica de la Cruz Roja me llamó la atención porque debía haber llegado unos 2 días antes y entrenado aquí de nuevo… Ni modo! Para la próxima, calcularé el factor altura.
Bueno, ahora tengo mis patitas encaramadas cual tamal mal amarrado en los Crocs (porque no caben en otros zapatos incluídos los tennis) y me duele cada centímetro del cuerpo entre el cuello y la planta de los pies. Sonará masoquista, pero estoy muy contenta y orgullosa de este esfuerzo, recuperando las calorías invertidas con un Latte Arequipe y una deliciosa galleta con chispas de chocolate en el Juan Valdez que está a 2 cuadras de mi casa (no saben lo que fue llegar aquí, creo que me van a tener que arrastrar cuando cierren).