Segundo día en el Amazonas
Desmañanados, pero muy bien desayunados, partimos poco antes de las 8:00 am hacia la población indígena de Valencia sobre el lado Colombiano del Amazonas. Allí nos recibió Gabriel, quien es el “alcalde” representante de las 24 familias Ticuna que viven allí, para llevarnos a una caminata de casi 4 hrs por la selva. Aprendimos mucho del paisaje y de las culturas aledañas al Río.



Pasamos varias poblaciones hasta llegar a Puerto Nariño, donde nos dimos un merecido descanso. El recorrido estuvo muy lindo, pero definitivamente es tenaz soportar a la vez la humedad, el sol y el terreno. Nacho casi se raja a tres cuartos del camino!


De allí partimos hacia el Lago Tarapoto, donde normalemente se pueden ver delfines rosados, grises y a veces hasta manatíes, pero empezó a llover tan fuerte que no salieron. Lo bueno es que de regreso a la Casa Flotante vimos varios delfines grises y durante la tarde se dejaron ver muchos rosados.

Luego, me tardé mucho en convencer a Nacho, pero finalmente accedió a que nadáramos en el Amazonas. Hasta donde vimos, fuera de que hay unos cambios de temperatura fuertes por las corrientes, no hay mucho de qué preocuparse allá adentro mientras sea de día, no traigas sangre a flor de piel y que te pongas traje de baño porque hay varias historias de terror de la gente que se ha metido desnuda.
Más tarde emprendimos el viaje con la balsa para adentrarnos más en la selva por el Río Amacayacu, donde pasaríamos la noche, que por cierto estuvo llena de ruidos aún más intensos.



