En búsqueda de lugares

Ayer, domingo 4 de noviembre, hicimos lo impensable en un puente… LEVANTARNOS TEMPRANO (a las 9 de la mañana después de regresar de una fiesta a las 5 AM) pero la verdad es que el motivo para hacerlo fue muy bueno. En realidad fueron dos motivos, pero uno ya sabíamos desde antes que sucedería.

El primero fue el sol… Amaneció super despejado en la ciudad de México y la luz entraba por la ventana de una forma que pocas veces habíamos visto en la casa. El resultado fue que hacía tanta luz y tanto calor que nos teníamos que mover de cuarto

El segundo (mucho más importante) es que decidimos acompañar a Adán e Iván en la búsqueda de locaciones para su corto. La verdad es que no ibamos a ayudar casi nada, pero el simple hecho de pasear un poco nos llamó la atención. Así a las 10 de la mañana estábamos en casa de Adán vestidos y alborotados pero resulta que el mensaje de la hora solicitada fue enviado de una forma diferente a los metiches y al crew de la película, así el resto de los viajeron llegaron 10:35. En este tiempo nos dimos a una de las tres C’s que componen la felicidad del hombre (en realidad deben ser tres C’s y una D) es decir… desayunar. Nos echamos unos buenos tamalitos y listos para la travesía. A las 10:45 ya estábamos en los coches y arrancando rumbo a la carretera México-Tulancingo (no contaré el guión del corto pero como verán algo tienen que ver las carreteras y las centrales de autobuses), después de un recorrido hasta la desviación a Otumba dimos vuelta en U para ir a la central del Norte.

Después de casi ser reducidos en altura aproximadamente 1.70 (casi nos pasa por arriba un trailer que iba rebasando por la derecha en Insurgentes) ya que fue necesaria una maniobra “intrépida” (estúpida) para cruzar 3 carriles al darme cuenta que me estaba pasando de Av. de los 100 metros justo cuando el trailer pasaba junto a nosotros. Ivan (en el otro coche) no sufrió más que un susto al ver la posibilidad de perder a algunos de sus amigos bajo las 18 ruedas del camión.

Después de la Central del Norte fuimos a la de Obsrvatorio, que para los motivos de la visita resultó parecer de mayor utilidad que la primera (demasiado grande y con un ruido que haría dificil el trabajo) y finalmente tomar la carretera a Toluca y la desviación a la Marquesa.

Visitamos varios de los valles de la marquesa (el valle de los conejos y el valle del silencio fueron los dos en los que nos detuvimos) y comimos en uno de los tradicionales puestos de quesadillas y tacos de chorizo verde del lugar. La verdad es que si algún día dejamos México voy a extrañar la cercanía de lugares con climas tan diversos como los tiene el DF (lo que nunca voy a extrañar es el tráfico, ya que ayer pudimos hacer todo este recorrido en un tiempo de menos de 5 horas)

Las visitas fueron útiles, ya que se consiguieron algunos contactos para el corto y para nosotros fue uno de esos momentos de relax que siempre se agradecen. Ojalá el corto sea un éxito y pronto se escuche un poco de sus directores en medios cinéfilos.