Veracruz (parte 2)
Continuaré yo con el relato de Veracruz…
Resulta que el jueves después del bar nos la seguimos chupando en el hotel. 3 veces fuimos al OXXO por sixes de chelas de graaan tamaño (onda 470 ml que no hay en el DF) y con eso les digo todo. A las 6 de la mañana Nacho y yo perdimos y Cóndor y Érika se la siguieron hasta que nos dio hambre a todos (dormidos y semi dormidos) a las 9:30. Salimos al café de los Portales para desayunar. Como a las 12:00 todos necesitábamos sueño y caímos rendidos.
Nacho y yo nos levantamos un poco antes y decidimos pasear por el malecón. Allí encontramos un viaje en barquito por el puerto que nos dio una visión más amplia de su tamaño y de cómo funciona, aunque evidentemente estaba medio muerto por los “días santos”.

Regresando, emprendimos la búsqueda por una deliciosa comida fresca de mar con Cóndor y Érika. Lo obvio parecía ir a los restaurantes que dan a la playita más famosa (cuyo nombre no recuerdo, pero la suciedad al final del día quedó para siempre en mi mente). Errooor! Fue un fiasco: pésimo sabor, mala presentación, muy caro y terminamos todos en estado de indigestión casi comático. El primer síntoma de este mal fue una payasa increíble. Pasamos casi 2 hrs en el coche recorriendo Boca del Río de un lado al otro riéndonos a morir. Sobre todo la misma zona nos daba cuerda porque los nombres de los establecimientos son increíbles. Aún siendo el municipio más nice y ricachón que colinda con Veracruz no cree uno lo que encuentra por el folklore. Cuando se nos bajó un poco el malestar y la risa nos paramos en un bar, donde nos tocó el show cómico más malo que he visto en años, pero era tan malo que resultó chistoso.
Más noche pensamos ir al Climax, el table donde nació el Za za za, pero estábamos taaan cansados del día anterior que no lo logramos.
El sábado en la mañana nos levantamos temprano para ir al famoso Acuario porque pensamos que no habría tanta gente a la hora en que abren. La verdad es que no nos acordamos que los niños se levantan muy temprano y la cola cuando llegamos ya era larga. Sin embargo, decidimos esperar una media hora para entrar y nos encontramos con varias sorpesas. Para empezar yo nunca había visto un pez (y me refiero a pez, no mamífero de agua) tan grande como un mero que tienen allí. Además, los acuarios que había visto antes siempre se centraban en las especiaes raras y grandes y en este caso (como no hay muchas de éstas), hay oportunidad de ver una variedad de especies pequeñas sobre todo del Golfo de México.
Salimos de Veracruz a las 13:00 hrs. Decidimos regresar tempra para no encontrar tanto tráfico y los resultados fueron más que excelentes: al rededor de las 15:30 hrs ya estábamos en Puebla!!! Nada comparado con la ida que fue eterna. Allí comimos un mole delicioso, tomamos fotos y compramos dulces. Finalmente, llegamos en una hora más al DF, listísimos para seguir la fiesta por el cumple de David: Felicidades!!!


vaya, me alegro d q guste el tema de la acuariofilia.
es agradable ver blog de personas interesadas en ella.
yo tb tengo otro www.alma.ohlog.com y trata casi en exclusividad de nuestro acuario marino de 600 litros.
visitalo si te apetece.
saludos
alma
Comment by alma — April 21, 2007 @ 8:34 pm
Alma, he de ser honesto, el fan de los peces es el Cóndor y nosotros fuimos a acompañarlo… Traté de entrar a tu página pero no la encuentro. Si puedes verificar tu url para poder revisarla sería muy bueno.
Saludos
Comment by Nacho — April 26, 2007 @ 6:04 pm