¿Qué decir de la selección?
La selección dio el sábado el mejor partido, por mucho, del mundial. Se mostró como el equipo que todos queríamos ver… dinámico, con un planteamiento táctico impresionante (jugar con 4 carrileros parecía descabellado, pero fue la mejor forma de contrarrestar a Sorin, Saviola, Mascherano y Riquelme que no sabían ni por donde les llegaban), con ganas y muriéndose en la línea… El único problema es que hay veces que ni con todo eso se puede.
Nos encomendamos a todos nuestros santos, a la virgen de Guadalupe, vimos a todos romperse el alma como nunca… pero cuando la capacidad técnica del rivla es mayor no hay nada que hacer en contra de eso. Siempre escuché decir al profe Eugui que contra un planteamiento táctico correcto el única arma es la individualidad y así fue. Maxi López Rodríguez (Gracias Témoc) anotó un gol de antología, de esos que si intetara mil veces otra vez no le saldría… pero le salió en el momento adecuado. Fuera del alcance de Oswaldo y de cualquier portero, fuera del alcance de Pineda y cualquier defensa. Simplemente un gol imparable…
Así me entristece perder, pero no me enoja. No puedo decir que esté orgulloso de los resultados de México en el Mundial, ya que no lo estoy. México tuvo errores demasiado grandes en dos partidos y grandes aciertos en uno para estar contentos. Lavolpe dio su mejor partido como estratega al dejar en la banca a sus dos grandes ases bajo la manga (Zinha y Guille, que quedaron a deber más que todo el resto del equipo). Vi a un Andrés Guardado con la capacidad de emigrar a uno de los grandes clubes europeos en este momento. Vi a un Rafa Márquez como juega en Barcelona y vi al Gringo Castro corriendo lo que corre en una temporada completa en el América.
Ojalá México lograra mantener este nivel durante un torneo completo, así no sería el dicho de siempre jugamos como nunca y perdimos como siempre. Debemos exigir resultados a nuestra selección, pero sobre todo le debemos exigir mantener un niver “similar” al mostrado este fin de semana, ya que ya nos mostraron que tienen la capacidad.
Creo que para que México pueda dar el siguiente paso que todos estamos esperando hace falta que nuestros jugadores bajen sus pretensiones económicas y entiendan que si no emigran a Europa no lograrán crecer como futbolistas. La verdad es que la diferencia en nivel de juego se nota.
¡Vamos México! se cayó con honor