El negocio sucio de los seguros
Por todas las maneras en que operan las compañías de seguros, hace tiempo que sé que son un gran negocio: deducibles, la conveniente forma en que se hacen las ventas, el famoso Libro Azul, la redacción de las polizas, etc. Ahora he descubierto otro procedimiento que es hacerle la vida imposible al que demanda sus servicios para no pagar.
El jueves pasado tuvo a bien chocarme un taxi sobre Patriotismo. Después de esperar más de 2 hrs. a que se resolviera todo entre nuestros seguros, me dieron la famosa “orden de recepción” válida por 15 días hábiles para el taller que repara los daños a terceros de Banorte Generali. El taller es único en todo el DF y está ubicado en Av. de las Granjas, Colonia Barrio Jagüey (Dónde perdón???). Además, el ajustador no sabe el número de teléfono del taller, por lo que apunta como contacto el teléfono de las “Oficinas de Atención a Siniestros Autos“, donde puede uno marcar 3 hrs seguidas antes de que conteste un representante (ni siquiera responde una máquina!).
Después de muchos intentos conseguí el teléfono del Taller “60 Segundos”. El ajustador me había proporcionado un horario de 9 a 6, con lo cual ya me era un poco complicado ir entre semana por el trabajo, así que mi intención era preguntar si abrían los sábados (como la mayoría de los talleres mecánicos de toda índole y precios). Cuál fue mi desagradable sorpresa cuando la señorita que respondió mi llamada me confirma los horarios de atención: lunes a viernes de 9:30 a 13:30 y de 15:30 a 16:30 hrs!!! Por cierto, que esa última hora podrían ahorrársela…
Es un hecho que NO se les va una para hacertela difícil! Y además cínicos con su pequeño poder: “Si quieres que te reparen el golpe, ya sabes… Si te cuesta tanto llegar, pues quédate así!”









