El principio del fin…
Hoy desde muy temprano ha sido un día reflexivo sobre los cambios, cierres/aperturas de ciclos, etapas y épocas de la vida…
Dentro de un mes justamente voy a estar fuera de la Universidad y eso implica hacer muchas cosas nuevas: ya no son unas vacaciones más entre un semestre y el siguiente donde uno sabe parcialmente lo que sucederá al volver en enero, probablemente deba cambiar no sólo de puesto de trabajo, sino de compañía, próximamante daré también el paso a vivir sola y tantas cosas que se resumen en mucha incertidumbre!
Les comparto algo que me escribió Adán al respecto:
[…] Es un nuevo ciclo, un buen ciclo, el que viene y hay que disfrutarlo. Estamos entrando a lo que va a ser uno de los ciclos más largos de nuestras vidas (dependiendo de cuanto vivamos), la adultez. Son muchos años de ser “gente” productiva, trabajadora, pero está bien. Va a ser divertido y difícil (como cualquier otra edad) pero seguro la sobreviviremos (a excepción de que algo terrible suceda, toco madera).
Al mismo tiempo, tenemos toda una vida por delante, no es necesario preocuparnos tanto por nuestro futuro. Ya sé que la ansiedad, producida por la fantasía de la incertidumbre entre el presente y el futuro, es muy aterradora, paralizadora, temible, pero piensa que ahorita tienes el tiempo para hacer cualquier cosa, que el mundo está a tus pies y que todavía estás a tiempo de equivocarte, pues siempre estarás a tiempo para equivocarte, eso nunca cambia y siempre tendrás una segunda, tercera, decimoctava oportunidad, siempre habrá formas para cambiar de rumbo y vida y visión. Eso sí, siempre habrá quien te cache en caso de necesitarlo. Tú espera lo mejor de la vida por que eso es lo que llegará. Vivamos cada día, como podamos porque así es como debemos estar viviéndolo.

